El proyecto Respira Patagonia, impulsado por la empresa Plan-C, ha posicionado a la región de Magallanes como un actor clave en el mercado internacional de carbono, contribuyendo a la mitigación del impacto de los gases de efecto invernadero mediante soluciones basadas en la naturaleza (SBN).
Actualmente, 340 mil hectáreas de la Estepa Magallánica están siendo analizadas científicamente para determinar su capacidad de captura y almacenamiento de carbono. La información recopilada permitirá diseñar planes de conservación, restauración o regeneración de estos ecosistemas, dependiendo de su estado actual.
Según explicó Fernando Baeriswyl Rada, Director en Innovación y Desarrollo Tecnológico, la Estepa de Magallanes posee un suelo de origen glacial, con una textura predominantemente franca a arenosa y baja fertilidad debido a la escasez de nutrientes como fósforo y azufre. Sin embargo, su capacidad de almacenamiento de carbono se ve favorecida por factores como:
✅ Baja tasa de descomposición, lo que permite la acumulación de carbono en el suelo debido a las condiciones de temperatura y aridez del clima.
✅ Presencia de vegetación nativa adaptada a las condiciones extremas de la región.
✅ Interacciones con la biota del suelo, como hongos micorrícicos y bacterias, que facilitan el secuestro de carbono mediante la estabilización de la materia orgánica.
"Todas estas condiciones sugieren que los pastizales nativos más australes del mundo tienen el potencial de convertirse en un sumidero de carbono. Por ello, enviaremos mil muestras representativas al laboratorio de la Universidad de Chile, nuestro aliado técnico, para cuantificar los niveles de Carbono Orgánico del Suelo (SOC) y su estabilidad en el tiempo", detalló Baeriswyl.
El proyecto Respira Patagonia se ha consolidado como una herramienta clave en el desarrollo de estrategias de manejo sustentable, mitigación del cambio climático y conservación de los ecosistemas patagónicos.
Manuel Sanhueza Velásquez, Director Corporativo del proyecto, destacó que cada una de las etapas implementadas ha generado un impacto transversal, integrando nuevos actores y fomentando el desarrollo económico local.
"Este proyecto ha sumado a Pymes, laboratorios locales, profesionales y técnicos, empresas de diversos rubros y prestadores de servicios, fortaleciendo el ecosistema productivo de la región y promoviendo una economía sustentable", puntualizó Sanhueza.