27 de agosto de 2022

¿Cómo diferenciar entre la depresión posparto y el baby blues?

Una experta entrega consejos para las futuras o recientemente madres, quienes se pueden enfrentar a cambios psicológicos que varían según la temporalidad de estos mismos.

El parto y nacimiento de un hijo desencadenan una explosión de emociones intensas. La gestación es un proceso de muchos cambios físicos y emocionales, que transcurren en un lapso de 40 semanas aproximadamente, a diferencia de los cambios que vienen con el puerperio, que son abruptos, rápidos e intensos.

Todo esto, genera una montaña rusa de emociones, con altos y bajos. Según la psiquiatra de Clínica Indisa, Maritza Bocic, “el baby blues se puede confundir con una depresión posparto. A pesar de ser alteraciones que presentan síntomas similares, su gravedad y etiología son muy diferentes; es ideal que madres y padres puedan identificarlo para entender y afrontarlo de la mejor manera posible”.

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Baby blues
En el posparto inmediato ocurre un cuadro psicológico llamado baby blues, que es transitorio y suele aparecer durante las primeras 48 a 72 horas luego del parto o de la llegada a la casa, y puede durar un par de días. Las madres pueden sentir intensa tristeza, nostalgia por la ausencia de la panza, sensación de extrañeza al darse cuenta de que su hijo está afuera y no dentro, y también pueden estar más irritables, junto con insomnio y/o falta de apetito.

Suele haber un tiempo acotado de presentación, que habitualmente no pasa del primer mes y no implica falta de motivación (anhedonia). Es importante diferenciarlo de una depresión posparto y, para esto, es relevante el acompañamiento de especialistas si se considera adecuado.

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¿Qué es la depresión posparto? En caso de tener dudas, ¿Qué debo hacer?

La depresión posparto es un trastorno del ánimo que aparece después del tercer mes e, incluso, al año del nacimiento. Su origen es desconocido, sin embargo se han identificado muchos factores que pueden afectar el estado de ánimo, tanto físicos como hormonales.

Síntomas en los que debes estar atenta
1. Tristeza o llanto incontrolable.
2. Anhedonia.
3. Desesperanza frente a la vida o la maternidad: “Yo no me la puedo”.
4. Falta de energía constante: recuerda que el puerperio es una etapa de muchos cambios, lo cual conlleva cansancio, por lo que hablamos de una falta de energía que sea permanente en el tiempo.
5. Sentimientos de culpa muy intensos, ansiedad, irritabilidad.
6. Baja autoestima.
7. Dificultad para vincularse con el recién nacido o temor a estar a solas con él.
8. Cambios de apetito y de sueño.
9. Distanciamiento de amigos y/o familia.
10. Miedo o pensamientos de querer hacerse daño a sí misma y/o al recién nacido intensos, la mayor parte del tiempo.

“Todo lo anterior está presente la mayor parte del tiempo y afecta las distintas áreas de la persona: familiar, social, laboral y personal”, comentó la Dra. Maritza Bocic.

En caso de presentar varios de estos síntomas durante días, es importante consultar a un profesional de salud mental experto en el área, para poder recibir ayuda y así sentirte mejor contigo y con tu hijo. En caso de tener dudas, siempre es bueno hablar con tu núcleo familiar y tu equipo médico para que puedan orientarte.


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