Opinión

Giancarlo Nasi, productor de Marilyn: BLANCO EN BLANCO ENVIADA A FESTIVALES

“Blanco en Blanco”, dirigida por Theo Court, en post producción será enviada a festivales de distintos países a partir de mayo (N.A. Por ejemplo en Cannes, es innecesario enviar la copia cien por ciento terminada) señala su productor Giancarlo Nasi. “Estamos involucrados en “Work in Project” con lo cual tiene que quedar en un festival. Iremos también al Festival  Toulouse donde crearon en los años noventa “Cinema en construcción” (último legado de la creadora, que trabaja de la mano con el Festival de Biarritz, Francia de este festival, Esther Saint Didier, que regaloneó bastante a realizadores chilenos como Tomas Welss).

-Usted temía obstáculos climáticos para filmar en Magallanes, como la escasez de nieve.

– Los hubo pero al contrario de lo augurado, hubo  mucha nieve en Tierra del Fuego en pleno invierno. En consecuencia estaba todo cerrado y costaba un mundo dar con lugares para alojar a la gente, el catering y guardar equipos. Finalmente nos instalamos en la estancia de Carlos Larraín.

Como se trata de una coproducción, hubo que realizar rodajes fuera del país, y se hizo, simulando que era Tierra del Fuego, en el volcán Teitel de las Islas Canarias. Fue igual de interesante.

“Blanco en Blanco”, es una coproducción de España, Chile, Francia y Holanda (El Viaje Films, Don Quijote Films, Pomme Hurlante Films y Rinkel Films), dirigida por el español Theo Court, con la producción de Giancarlo Nasi de Chile y José Alayón de España.

Esta película pretende ser una invitación a reflexionar sobre las paradojas que sostienen el edificio social. Pedro, un fotógrafo profesional interpretado por el actor nacional Alfredo Castro, deja a tras la bohemia y el alcohol de Valparaíso para emprender un viaje a Tierra del Fuego, en un intento de dar un nuevo aire a su vida. Castro estará acompañado por el actor alemán Lars Rudolph que interpreta a el “propietario”.

 

Nasi, estudió derecho y ciencias políticas, remató en Ho Chi Minh, luego se dedica a producir películas como Blanco en Blanco y exitosa Marilyn. Se refiere a la Academia Chilena de Cine, los peligros de un monopolio Netflix y Blanco en Blanco filmada en Magallanes e Islas Canarias.

-La Academia está creada, es un hecho. Somos más de setenta o sea superamos a nuestro par de Colombia y esperamos tener cien asociados. Aun cuando físicamente, no contamos con oficinas propias de la Academia, estamos en la etapa de cerrar los trámites legales para consolidar este ente privado autónomo. Nos referimos a una plataforma de apoyo a los derechos de los productores y de votación en línea para elegir las películas que nos representarán en diferentes festivales o capítulos de trascendencia como los Oscar, Cannes, Goya, San Sebastián, Berlín y tantos otros que sirven para catapultar una producción al ambiente internacional. Y este paso lo veo en marcha durante el 2020.

Indudablemente el cine chileno ha alcanzado un nivel de prestigio internacional. El Óscar otorgado al cortometraje Historia de un Oso y luego a la película Una mujer fantástica, se suma “La tierra y la sombra”, Cámara de Oro en Cannes, el estreno de “Marilyn”, en la sección Panorama de la Berlinale, sumados a los premios obtenidos en San Sebastián, Lisboa y Tel Aviv como mejor película, se agregan “Los versos del olvido” de Alireza Khatami, en Venecia y el premio al mejor guión de la Filipresci (prensa cinematográfica) de la Crítica e Interfilm. Todo esto, confirma nuestra presencia en el mundo. Los tres últimos films mencionados fueron producidos por Giancarlo Nasi.

Giancarlo Nasi Cañas, de 32 años es graduado en Ciencias Políticas y Sociales con Maestría en Derecho Económico de la Propiedad Intelectual en Sciences Politiques de París. Ttrabajó posteriormente en la agencia de medios WPP Ho Chi Minh, Vietnam, en la producción de contenido de televisión y enseguida como abogado asociado del bufete de abogados Alessandri & Co., Chile.

Actualmente dirige el área de cine de Quijote Films, donde produjo películas como Chile Factory y Jesús y de las tres películas mencionadas anteriormente.

¿Cómo explica el salto de abogado con post grado en  Ciencias Políticas al mundo de la producción?

-La carrera que estudié y las ciencias políticas me demostraron, durante los viajes y con el tiempo que somos muchos con ese backround metidos en el cine. Es una carrera ideal para la producción pues conjuga varios aspectos.

 

Por ejemplo menciona el Derecho intelectual y los aspectos administrativos. Eso es lo que le toco en la ciudad de Ho Chi Minh, capital vietnamita donde en buen chileno, fue a ordenar el gallinero en lo que respecta a apegarse a las normas de la Organización Mundial del Comercio, a la cual está suscrito Vietnam.

Tiene WPP varias agencias y yo trabajé para una de los royalties que tiene la compañía que es la versión local de American Idol, es decir Vietnam Idol,  todo un suceso.

De la capital vietnamita opina que existen muchos contrastes como la modernidad, suntuosidad y extrema pobreza.

 

MARILYN

La película Marilyn, dirigida por el argentino Martin Rodríguez ya ha recibido premios a la mejor película en Lisboa, San Sebastián y Tel Aviv; nos representara también en Toulouse. Fue reconocida en la Berlinhale y en Italia. A Cannes no puede porque solo concursan películas no proyectadas al público, como en el caso Blanco en Blanco.

-¿No teme que se desate como temática de demasiadas películas la discriminación de  genero desvirtuando los ideales que persigue?

– En términos económicos, Marilyn no va dar plata. Si no es por financiamiento  del Ministerio de la Cultura de Argentina y Chile, más la Corfo, jamás se hubiera podido hacer. Un privado nunca habría recuperado la inversión.

Gracias al apoyo Corfo y Ministerio de la Cultura hubo  convenios con salas comerciales que nos aseguran unas semanas en cartelera un esfuerzo reciproco lo que pasa va de la mano el tema del objetivo de la discriminación  de género. Más que eso, el film  pone sobre la mesa el drama del niño en su interior y en su entorno y ocurre en un lugar rural.

– Antes proliferaban los anuncios y paletas luminosas con el anuncio de producciones heterogéneas. Se augura un Cannes en manos de Netflix. ¿No le teme al monopolio de este canasto cinematográfico?

-Si puede convertirse en monopolio, más adelante imponer condiciones, pagar menos, manipular la producción…Pero por otro lado, gracias a Netflix llega a todo el mundo un cine como El Cristo Ciego, que quizás no la hubiera visto tanta gente. Y como parte de la generación de Christopher Murray nos llena de orgullo.

Nombres como el de Alfredo Castro se repiten bastante en la producción nacional, ¿Acaso no es excesivo insistir siempre en los mismos actores?

– Difiero, tal como Hollywood repite una y otra vez en ciertos rostros, nosotros como bloque latinoamericano debemos internacionalizar aunque sea a nivel continental a los Darín, Castro a Paulina García, Catalina Saavedra y Marcela Moran, magnífica en  “Araña” de Andrés Wood ( trata de (”Patria y Libertad” y se estrena el 15 de agosto), Si no hacemos causa común en ese aspecto no llegaremos a ninguna parte, Hollywood lo ha hecho por años.

A menudo los productores aparecen en los créditos más destacados  que los propios actores, ¿A qué se debe?

– Tenemos que plantearnos que la mayoría de las películas son coproducciones, apoyadas por varios entes públicos y privados de cada país participante. Los productores debemos abocarnos al financiamiento de film. Caso chileno, Ministerio de la Cultura y del Patrimonio, Corfo, a veces Mineduc, Banco del Estado, empresas privadas. Debemos multiplicar por tres o cuatro, de acuerdo a los países involucrados; eso explica la cantidad de menciones a los que han apoyado la película.

En Estados Unidos, una producción de la Fox, por ejemplo, menciona solo algunos nombres pues la compañía invierte el 80 por ciento del costo. Los productores son propietarios de la película. En países como Francia existen convenios entre apoyo estatal y productores, que se traduce en asumir el costo de la distribución y la difusión. A cambio los productores reciben el apoyo de estar mínimo una semana en cartelera de cine.

 Hasta hace algunos años la televisión financiaba películas haciéndose participe de la producción o cancelando los derechos de difusión por adelantado, luego de su paso por los cines

En ocho años que llevo en esto,  no me han comprado ninguna. Antes, era común que películas de Miguel Littin o Silvio Caiozzi tuvieran esa suerte (Historias del Fútbol de Andrés Wood, tuvo compra de TVN).

El canal Arte de Francia y Alemania son buenos coproductores, al margen de que hacen sus propias películas.

 

Nuestros Programas

Nuestras Redes