17 de enero de 2022

El 88% de los chilenos asegura que vivimos en un país diverso

​MetLife junto con Pride Connection y Criteria, realizó un nuevo estudio bajo el nombre “¿De qué hablamos cuando hablamos de diversidad?”

Durante la última década la sociedad chilena ha experimentado fuertes cambios culturales que han permitido visibilizar a distintos grupos marginados, entre ellos, los inmigrantes, las distintas orientaciones sexuales, las mujeres y su participación en altos mandos, etc. No obstante, esta diversidad que existe en el país no se traduce necesariamente en tolerancia ni tampoco en inclusión de estos grupos.

En esta línea, la investigación titulada “¿De qué hablamos cuando hablamos de diversidad?”, reveló que un 88% de los encuestados cree que Chile es un país diverso, sin embargo, de ese porcentaje, un 33% señaló que somos “muy diversos” y un 52% dice que somos “algo diversos”. Asimismo, según la percepción de los chilenos, en los lugares donde existe más diversidad es en las empresas privadas, convención constitucional, universidades y redes sociales. Por el contrario, la política, iglesia católica, educación escolar y fuerzas armadas, son aquellos espacios descritos como  muy poco diversos.


A pesar de que la diversidad dentro de las empresas tiene una valoración positiva, existen diferentes temas prioritarios a la hora de elegir un lugar para trabajar. El estudio reflejó que el 90% de los encuestados está de acuerdo en que las empresas tengan políticas que fomenten la responsabilidad de ambos padres con sus hijos y el 60% de los chilenos dijo que sí es un factor a considerar cuando busca un trabajo. Por otro lado, el 83% indicó que las empresas deben incluir a mujeres en puestos de gerencia, no obstante, solo un 52% de ellos lo considera un requisito para postular a esa empresa. En cuanto a la diversidad sexual, solo el 44% de los encuestados aseguró que debe existir una cuota para identidades o minorías sexuales.


Otro de los hallazgos importantes de la investigación es que el concepto LGBTI+ abarca activamente la diversidad sexual y de género, ya que cuando se preguntó cuáles son las ideas que se relacionan a este término, la diversidad fue el concepto más usado, representando el 33%. A esto le siguen las lesbianas con un 21% y los gays con 16%. Resulta interesante destacar que el concepto que menos se asocia con la sigla LGBTI+ es la inclusión, ya que solo el 3% de los encuestados optó por esa respuesta. Sin embargo, el estudio refleja que la comunidad LBGTI+ es la diversidad más aceptada en la sociedad, ya que el 86% dijo que tiene conocidos y el 66% que tiene amigos de esta comunidad.


Al respecto, el director de Pride Connection, Emilio Maldonado valoró los resultados y agregó "lo que no se mide, no puede ser mejorado, y este estudio permite conocer las percepciones que tiene la población frente a la diversidad y, sobre ellas, mejorar el trabajo que hacemos con las organizaciones que componen nuestra red de empresas".


Si bien, este estudio muestra que la sociedad chilena ha cambiado y se están incorporando nuevos términos en cuanto a la diversidad, el porcentaje de actitud positiva frente a este tema no es alto. Según la investigación, el 37% de los chilenos cree que la diversidad es un tema positivo y a resaltar, mientras que, por el contrario, el 29% de ellos lo ve como algo negativo. En esa misma línea, las mujeres y las generaciones más jóvenes son quienes tienen una actitud más positiva hacia la diversidad y la aceptan de mejor manera. El estudio reveló que el 46% de las mujeres encuestadas ve la diversidad como un atributo positivo versus el 18% que lo ve de manera negativa. Por su parte, un 42% de los hombres encuestados respondieron que la diversidad es algo negativo y solo el 25% cree que es algo a destacar.


Para Cristian Valdivieso, director Criteria, esto se explica porque “son los grupos que históricamente han estado discriminados o han sentido la discriminación y la dificultad para llegar al poder. Las mujeres y las minorías sexuales son quienes más han impulsado la diversidad y la inclusión en la sociedad, y también las nuevas generaciones que crecieron con la diversidad como algo más natural y no tienen que adaptarse, sino más bien empujarlo. Entonces, en este estudio se ve que hay dos grupos que están más comprometidos a empujar la diversidad. Las mujeres por su historia y necesidad de luchar por el espacio de paridad, y las generaciones más jóvenes que nacieron en un mundo más diverso y se sienten comprometidas a empujar a las generaciones de más edad a ver un mundo más diverso y con espacio para todos”.