8 de marzo de 2022

Nuevos registros de dinosaurios se lograron en Cerro Guido

En una nueva expedición liderada por la Inach, se lograron recabar importantes datos que son claves para entender la era paleontológica. 

Los científicos dejan el lugar cada vez más entusiasmados con los hallazgos y convencidos de que es una de las fuentes de fósiles más prometedoras.

La temporada de investigación paleontológica en terreno en el valle de las chinas, en Cerro Guido, terminó con éxito.

“Finalmente lo que nos emplazamos 11 años atrás que era investigar un afloramiento de un valle, hoy día se ha transformado en el más importante compendio de los últimos 20 millones de años de historia natural de la era de los dinosaurios y parte de la historia de los mamíferos. A través de los dinosaurios también nos hemos dado cuenta de que parte de la biota del hemisferio sur se han formado en este lugar, en conjunto con la Antártica. Esa conexión intrínseca sudamérica-antártica está plasmada en las rocas de las Chinas y de Cerro Guido”, dijo el director de la Inach, Marcelo Leppe.

Hace poco revelaron el que sería el hallazgo más importante: un esqueleto casi completo, bien conservado y semiarticulado de una nueva especie de anquilosaurio.  

Lo bautizaron Stegouros elengassen, dinosaurio con una antigüedad de 71 a 74 millones de años.

Se suman en esta temporada una gran cantidad de vertebrados, incluyendo mamíferos y nuevos restos del anquilosaurio y otras especies.

“En esta temporada hemos logrado avanzar bastante con la diversidad por ejemplo del linaje como Stegouros, este nuevo dinosaurio que fue portada de la revista Nature y encontramos más representantes de ellos, por lo tanto, va a servir para entender muchos aspectos funcionales, pero también de comportamiento. Aparentemente se movían en grupo, vivían en pequeñas comunidades, estos pequeños grupitos tendrían divorcismo sexual, ahora vamos a poder identificar cuáles son las hembras y los machos”, agregó Leppe.

Los estudios que lideran la universidad de chile y el instituto antártico miran este escenario desde distintas perspectivas.

“¿Por qué estudiar las plantas del pasado? Porque tienen una gran ventaja, son excelentes como retrato climático, entonces, en el momento que se encuentra una hoja con tamaño más grande, con bordes lisos, tenemos una información climática de un lugar obviamente más cálido, más húmedo”, aportó la paleobotánica e investigadora de la Inach, Cristine Trevisan.


En tanto, Leslie Manríquez, geóloga comentó que “tenemos los últimos 20 millones de años de un periodo cretácico, que termina con la extinción de los dinosaurios y lo que nosotros vamos mirando son ambientes marinos continentales en esta secuencia, que abarca 1390 metros de espesura de roca y también fósiles asociados a estos afloramientos”.

Otra línea de estudios analiza los restos de incendios forestales ocurridos hace millones de años y que también contribuyen a conocer cómo era el clima en la zona.

El material fósil recolectado por los investigadores será exhibido en el futuro Centro Antártico Internacional para que lo conozca toda la comunidad.

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